Lo vuestro va bien. Os gustáis, os queréis y os conocéis lo suficiente. Llega un momento en la mayoría de las relaciones en que el deseo por estar juntos llega hasta el punto de querer compartir el mismo techo: ¡Al fin vamos a vivir juntos! Aunque sea en un estudio sin garaje ni trastero…

Vivir en pareja es toda una aventura, y es importantísimo estar dispuesto a tomarse cada día como un nuevo aprendizaje. Porque, por mucho tiempo que llevéis saliendo, siempre habrá algo que os sorprenda del otro. Igualmente, vivir en pareja lleva aparejado la aceptación de que habrá numerosos desencuentros. En tareas tan triviales como cuidar a las mascotas, distribuir las labores domésticas o decidir en casa de qué familia se almuerza cada domingo, se puede generar un pequeño Apocalipsis. Pero si aún así, y siendo totalmente conscientes de ello, decidís dar el paso. En primer lugar, enhorabuena. En segundo lugar, prestad atención a todos aquellos consejos (de buena fe) que os puedan dar.

Vivir en pareja. Toda una aventura

Habéis tomado la decisión de vivir en pareja y parece que no hay vuelta atrás: los arreglos de la casa nueva están a punto de terminar, ya tenéis la fecha de entrega del sofá y la instalación de la lavadora…

Poco a poco va acercándose el momento de la mudanza: cada uno tendrá en su casa miles de cosas de las que no se acordaba, y los dos querréis seguir teniéndolas en vuestro nuevo hogar. Y por cosas, podemos aludir también a ciertos muebles, electrodomésticos o menaje del que no pensáis desprendeos. Evidentemente, si al menos uno de los dos miembros de la pareja viene de vivir con sus padres, difícilmente habrá conflicto por una doble lavadora, un doble colchón o una doble televisión.

Sin embargo, si cada uno ha estado viviendo solo un tiempo, lo más probable es que este problema de la “dualidad” se dé: mi sofá es mejor que el que tú tenías, la vajilla que compré para mi casa es más bonita que la que tienes tú, mi escritorio es más amplio, mis libros más interesantes… En fin, llega una de los primeros encontronazos.

La solución más sencilla pasa por discutirlo y ponerse de acuerdo sobre qué quedarse y de qué deshacerse, ya sea regalando o vendiendo de segunda mano. Pero para más de una pareja esta solución dialéctica es sólo teórica: realmente, ninguno quiere desprenderse de muebles, ropa o libros que han formado parte de su vida y que, seguro, aún tienen muchos años útiles por delante (aunque estén que da pena verlos).

Por ello, ante esta situación, lo mejor es optar por los trasteros de alquiler, donde podréis guardar todos vuestros enseres de forma segura, sin tener que deshaceros de ellos.

Trasteros de alquiler para parejas

En este caso, no queda más remedio que buscar en espacio extra. Y en este tema, lo mejor es contar con especialistas como los de Trasteros Plus. En sus instalaciones podrás disponer del espacio que realmente necesites, sabiendo que tus enseres y propiedades se encontrarán en las mejores condiciones de higiene y seguridad. Además, podrás acceder a tu trastero con total libertad, las 24 horas del día los 365 días del año, por si llegan los momentos de nostalgia y necesitas estar a solas con tus antiguas pertenencias.

Muchas felicidades pareja, y adelante: que el espacio sea el mayor de vuestros problemas. ¡Trasteros Plus os lo soluciona!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo electrónico válida.
Necesita estar de acuerdo con los términos para continuar

Menú
PARTICIPA EN NUESTRO SORTEO

×